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Llegó a Huelva para tratar de enderezar el rumbo de un Recre que empezaba a navegar a la deriva. De momento, no ha tenido suerte, pero está seguro de que con trabajo y carácter saldrá airoso del trance. Así lo afirma en una entrevista concedida a la revista Saltés de Odiel Información.
Ha llegado a Huelva como un auténtico desconocido para el gran público. ¿Cómo afronta el reto de ponerse al frente de un club que aspira a volver a Primera?
Primero, con profesionalidad, y después con responsabilidad y con serenidad, nada más. Entiendo que para la gente sea un desconocido porque el Recre estaba en Primera y yo en Segunda. A pesar de que el Recreativo estaba en la máxima categoría, que está muy bien para la historia del club, el presente es que está en Segunda. Somos un equipo de Segunda y la situación no es la que a todos nos gustaría, pero estamos aquí para trabajar y llevar al equipo lo más alto posible.
¿Cuáles han sido sus primeras impresiones de la ciudad, del club y de la plantilla?
Primero del grupo. Mi impresión es muy positiva. Es un grupo de trabajo muy agradable, comprometido, implicado, son buenos profesionales. Sobre la ciudad poco puedo decir porque me he dedicado a entrenar y a ubicarme. Apenas he tenido tiempo para más. Sólo he podido visitar alguna cosa y he estado en Punta Umbría, pero tampoco he visto más. Y sobre el club, me parece una entidad seria, bien estructurada y con las ideas muy coherentes.
¿Qué es lo que más le ha sorprendido de lo que ha visto hasta el momento?
Bueno, pensaba que viniendo a Andalucía iba a disfrutar del sol, pero en el tiempo que llevo aquí he vivido un terremoto, un tornado y unas lluvias torrenciales que no sabía si estaba aquí o en el Caribe. Pero estoy encantado con la gente, el trato es muy correcto.
Hablando de la gente. La afición de Huelva es muy exigente…
Es lógico. El equipo viene de Primera. Eso hace que a la gente le cueste más entenderlo, asimilarlo. De momento, yo sólo puedo hablar bien de la afición.
Dada la situación del equipo y después de un mes, ¿piensa que entrenar al Recreativo es una oportunidad en su carrera o más bien se ha metido en un marrón?
En mi vida nada ha sido fácil desde pequeño y para nada es un marrón que uno se dedique a lo que más le gusta. Soy consciente de que si los resultados me acompañan me irá bien, sino me acompañan no me irá tan bien. Tomo mi profesión con la máxima dignidad, con la máxima implicación, no es ningún reto ni nada. Soy consciente de dónde estoy, de los objetivos, de la responsabilidad que hay, pero si no, no hubiera venido.
Entrenador y planes son casi incompatibles, pero ¿qué metas se ha marcado?
Cuando uno decide ser entrenador y dejar a su familia, en mi caso dos hijos pequeños y mi mujer, a mil kilómetros de distancia, quiere decir que quiere llegar a lo más alto. Pero yo soy del día a día porque si uno piensa en el futuro pierde de vista la perspectiva del presente. Soy tan ambicioso como cualquier otro pero desde el trabajo y desde la dedicación, porque es un juego y una profesión tan aleatoria que a veces hay muchas cosas que no puedes controlar. Nunca sabes si estarás aquí diez años o tres meses.
Usted ha sido futbolista y sabe lo que se mueve en este mundo. ¿Por qué decidió ser entrenador?
Porque lo soy desde pequeño. Pienso que el entrenador es vocacional. Yo entreno desde que tengo 14 años, con chavales del pueblo. Me gusta, lo vivo, lo siento como tal. Me encanta manejar un grupo, me apasiona el ámbito psicológico, el aspecto de la presión del famoso entorno, que a lo mejor es más complejo, pero lo llevo con naturalidad porque forma parte de mi profesión. Nos tenemos que aceptar todos.
Oiga, dicen que en este vestuario hay mucho arte…
Es un grupo humano excelente. Es más, me gustaría que tuvieran un poco más de mala hostia, que hubiera algún que otro cabrón, pero uno es como nace y es un grupo excepcional, muy buena gente.
Aunque aún lleva aquí poco tiempo, ¿se ha quitado de la cabeza alguno de los tópicos que se tienen de los andaluces?
Yo me considero ciudadano del mundo y acepto a cada uno desde su cultura y sus tradiciones. Si me voy a Andalucía, me voy a Andalucía. Además, de esta comunidad, Huelva es, junto a Cádiz, la única que no conocía. Y la verdad es que, de momento, a día de hoy, estoy muy contento aquí.
Oiga, a su antecesor le dieron mucha caña por no ponerse el traje. ¿A usted ya le han tomado medidas?
No, pero no me parece justo que se valore el trabajo de una persona porque va en chándal o va en traje. Cada uno viste como quiere. A lo mejor a mí me veis en traje y a alguien se le ocurre criticarme porque voy de señorito. Es ir contra el sentido común. A mí me veréis de todas formas, en traje, en tejanos, algún día en chándal… Cada uno tiene su estilo propio. Yo no le voy a decir a la gente cómo tiene que amueblar su casa.
Acaba de empezar 2010. ¿Qué le pide al nuevo año?
Encontrar el camino de las victorias para terminar bien la primera vuelta, hacer una muy buena segunda parte del campeonato y poner al Recreativo en lo más alto o muy cerca de lo más alto. Tenía muchas ganas de que empezara 2010 porque creo más en los años pares que en los impares.
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